Saltar al contenido
Al sublime recuerdo de mi madre
A MI LUNA
La luna, lunita clara,
la luna se está bañando,
con los ojos embrujados
el viento la está besando.
La luna ya tiene novio,
la luna se va a casar
con su traje de poeta
y de estrellitas del mar.
La luna se va a casar
¿Quién será?
¿Quién no será?
ese novio de la luna.
¡Ay que novia más bonita
la luna tiene que dar,
con su traje de amapolas
y su cuerpo de coral!
La luna con sus lunares
y con su bata de cola,
se pasea por los cielos
con su mantilla española.
La luna se está poniendo
sus zapatos de charol,
su corpiño y sus collares
para ver salir el sol.
La luna se está vistiendo
con peineta y con mantilla,
para una tarde de toros
en la plaza de Sevilla.
La luna tiene un sombrero
un sombrero cordobés,
y el sol se lo ha rociado
con vinillo de Jerez.
La luna tiene un amante
que la pasea en la noche,
en su jaca jerezana
negra como el azabache.
¡Ay luna, lunita clara,
Ay luna de mis quereres,
Quién fuera un trozo de cielo
para caer en tus redes!
¡Ay luna, lunita llena,
tan salada y tan graciosa,
para conquistar a los hombres
te vistes tú tan airosa!
La luna se está lavando
su cabellera de nácar,
y el sol se la está secando
con sus rayitos de plata.
La luna se está bañando
a la orillita de la mar,
y el sol la está contemplando
con su capa colorá.
Los gitanos a la luna
le han comprado una mantilla,
para que luzca su talle
en la Feria de Sevilla.
A la luna le han comprado
un vestido verde grana,
para que luzca en la feria
su carita de gitana.
La luna, lunita clara,
tiene un camisón de encaje,
que por las noches se pone
para embrujar a su amante.
A la luna, luna clara,
le han salido unas ojeras
de no dormir por las noches,
las noches de luna llena.
Al amante de la luna
le han corroído los celos
y le han tapado los ojos
con un trocito de cielo
A la luna, luna clara,
la persiguen los civiles
con sus botas relucientes
y con sus negros fusiles.
A la luna, luna clara,
ha empeñado su sonrisa
para comprarle a su novio
una preciosa camisa.
A la luna los civiles
la quieren encarcelar
¡por robar corazones
muy cerquita del penal!
¡Ay luna, lunita clara,
quién te pudiera besar
aunque después me muriera
de tanta felicidad!
¡Ay luna, lunita clara,
quién te pudiera comprar
un collar de perlas blancas
y aceitunas en la mar!
A la luna le han robado
los pendientes y el collar,
¡ay luna, lunita clara!
¿Quién será? ¿Quién no será?
La luna tiene un antojo,
con el sol quiere tener
un churumbel rubio y bello
y más dulce que la miel.
A la luna le han salido
unas ojeras muy negras
de mirar tanto a los hombres
las noches de luna llena.
La luna tiene un capricho,
un hijo quiere tener
y que el sol con sus rayitos
lo iluminen al nacer.
A la luna, los gitanos
la quieren entronizar,
junto con la Macarena
y el Cristo del Gran Poder.
A la luna la han raptado,
nadie sabe dónde está
y todos nos preguntamos
¿quién será?, ¿quién no será?.
La luna ha tenido un hijo
y nadie sabe de quién,
unos dicen que es del viento
otros dicen que es calé.
¡Ay luna de mis amores!.
¡Ay luna de mis tormentos!.
Quién te pudiera arrancar
dentro de mis pensamientos.
Por la noche los jazmines
se abren para contemplar
a la luna, luna clara,
cuando sale a enamorar.
La luna busca un marido
que le quiera regalar,
un abriguito de pieles
y un delantal verde mar.
La luna tiene un amante,
un amante marinero,
que la pasea de noche
en su barquito velero.
La luna tiene un amante,
un amante pescador,
que le ha hecho unos collares
con las redes de su amor.
Anoche mientras dormía
un duende me despertó,
¡y los zapatitos negros
de regalos me llenó!
Soñé cosas tan hermosas
y al despertar encontré
estrellas en mi almohada
e ilusiones en mi piel.
¡Ay que tristeza tan honda
que los sueños tengan pies
y se marchen por las noches
con sombrero cordobés!
Anoche mientras dormía
un duende me despertó,
quería dormir en mis brazos
cerca de mi corazón.
¡Marineritos tus ojos!
¡Pececillos en el mar!…