A Manuel Calderón

A mi amigo
 
 
Anoche mientras dormía
un duende me despertó,
eran sus ojitos negros
¡me estaba pidiendo amor!
 
Anoche mientras dormía
un duende me despertó,
y al despertar de mi sueño
en realidad se tornó.
 
Anoche mientras dormía
con un príncipe soñé,
y al despertar de mi sueño
en tus brazos me encontré.
 
Soñé con un gato negro
y que era un bello doncel
que a la grupa me llevaba
de un caballo por doquier.
 
Soñé que tú me querías
como el agua quiere al pez
como el ave abraza el viento
el hombre bueno la fe.
 
Soñé cosas tan hermosas…
y al despertar encontré
estrellas en mi almohada
e ilusiones en mi piel.
 
Soñé con un gran velero
salpicado de querer
y que cruzaba los mares
y que besaba tu piel.
 
Soñé con un premio largo
para premiar mis tormentos
soñé con un beso tuyo
que me quitara el aliento.
 
Soñé que resucitaba
más blanca y dulce que nunca,
soñé que tú me besabas
y de un sueño despertaba.
 
Y es que me has querido tanto
que te tengo que querer
y aunque me muera de vieja
nunca se apague mi sed.
 
Y te querré eternamente
como quieren los lagartos
el sol que abraza su piel,
como quiere el labrador
la lluvia que va a caer,
como quieren los gitanos
al Cristo del Gran Poder.
 
¡Ay que alegría más grande
he tenido al despertar,
y ver que tú no eres un sueño
sino una realidad!
 
Anoche mientras dormía 
un duende me despertó,
soñé contigo, Machado,
y Federico ruiseñor,
y que el Teide con su pico
tachonaba nuestro amor.
 
que Andalucía y Canarias
se besaban con fervor,
a la vera del camino
y muy cerca del Peñón.
 
soñé cosas tan hermosas
y al despertar encontré
estrellas en mi almohada 
e ilusiones en mi piel.
 
¡Ay que tristeza más honda
que los sueños tengan pies
y se marchen por las noches
con sombrero cordobés!
 
¡Ay qué alegría es quererte
como se debe querer,
con flores en mi ventana 
y claveles en mi piel!
 
¡Ay que tristeza más honda
es la que tiene que ser,
que un día cabalgues lejos
y nunca te vuelva a ver!
 
y te querré eternamente
como se debe querer,
como quieren los gitanos
al Cristo del Gran Poder.